TERTULIA JUNIO 2017

Día 12, 20:00 H

COMENTARIO

La evolución en la organización económica y militar en los ejércitos de los Austrias

Francisco José Corpas Rojo (Málaga,1951) militar con numerosos destinos, profesor de diversas disciplinas del área económica, escritor de publicaciones del ámbito de intendencia y logística en la historia militar.

     Se nos aclara que hasta que muy recientemente se desarrolló "el contrato de colaboración" (lo que supuso el fenómeno de la externalización de los servicios al ejercito) el personal de tropa hacia las labores no militares.

    El conferenciante explicó que hasta finales del XV el sistema de reclutamiento había sido válido, pero que a partir de los Reyes Católicos se hizo inviable y se revisó la figura de los Alardes y Guardas.

     Durante el siglo XV, el origen de la organización económico militar, procedía de la Contaduría Mayor de Hacienda que se reorganiza, se crea la Santa Hermandad, es en 1493 cuando se redactan las primeras ordenanzas de Guardas (unidades de caballería con sus auxiliares); se comienza una organización racional con las figuras del veedor y contador general, aunque las altas y bajas eran individuales, se empieza el registro en libros; las Milicias no eran con cargo a la Hacienda Real, llegándose a nuestros días con el actual Ejercito (que ha supuesto la redacción de 17 ordenanzas).

     Las Guardas de Castilla podían estar formadas por 1000 lanzas, y a su vez agrupadas en 10 compañías [1 lanza = caballero con armadura, un escudero (normalmente un infanzón), un palafrenero (atendía el caballo de guerra [caballo encabestado]), coseletes, arqueros, lanceros, ballesteros (que cumplían como función adicional de rematar al enemigo o apresar a combatientes significados por los que se pudiera pedir rescate), esto suponía un ejército de unas 8000 personas

     En la Edad Media se pagaba con el Tesoro Real (monedas, joyas, vestidos), la transición del sistema supuso las Ordenanzas de Guardas (Alistamiento [ individual y por compañías, dependiendo del clima],

     Alardes y pagas [exhibición de las fuerzas, se cobraba parte como botín, que repartía el cuartillero] todo ello supervisado por la Contaduría Mayor de Hacienda con el Oficio del Sueldo); pero esto tuvo que cambiar por el incremento del número de hombres y por la distancia a la que había que mover a los ejércitos. Se evolucionó a las Ordenanzas de Génova. El gran organizador de este periodo es Alonso de Quintanilla.

     En la Baja edad Media, con Juan II de Castilla, se empieza a tener personal fijo (ejercito real) que procedían de la llamada a los nobles, de las ordenes militares y los compromisos contemplados en los territorios con Fueros. Se cobra un sueldo y periódicamente (veedores) rinden cuentas a la Contaduría Mayor. Ya no es el concepto de la Santa Hermandad (más como fuerza de policial) sino con un concepto más moderno de Fuerzas Armadas.

     Cada compañía tiene un veedor y un contador. Se asientan individualmente, se hacían 4 alardes al año, las ordenanzas recogían que se debía de pagar en moneda de valor "no en vestidos" (no se cumplía).

     La evolución supuso el pagar en grupo y no de forma individual. Se pagaba por compañía. En los Tercios figura el contador (originalmente llamado canciller) y después el oficial de sueldo.

     En el caso de la Artillería (por su complejidad de los elementos a manejar [cañones, pólvora, animales de tracción) existía un cargo adicional llamado mayordomo que servía de apoyo al contador y al veedor.

     El sistema de veedurías se mantuvo hasta 1718 para los ejércitos "fijos" (Tercio, Caballería y Artillería) [a lo largo de centro Europa, Flandes, Norte de Italia, Sicilia] y para episodios puntuales y específicos ( Portugal, Invasión Inglaterra). Los Tercios eran más identificables por sus capitanes (ya que estaba previsto que tuvieran una cierta movilidad geográfica). En las Ordenanzas de la época se recoge que un Tercio debería estar compuesto por 8.000 españoles, 8000 alemanes y 8.000 italianos.

     El grupo de los militares alemanes tenían una organización propia y funcionaban como tropas unificadas bajo un mando militar y su organización económica estaba más centralizada.

     En el caso de los militares italianos funcionaban como los españoles (hubo una pregunta al respecto y el conferenciante confirmó que era de esta forma).

     En el orden militar, el capitán monta una bandera (convocaba al alistamiento) al que había que acudir con el equipamiento según la especialidad de armas [el sueldo que se recibe está en función del equipamiento].

    Se desplazaban hasta Sicilia y periódicamente se hacia un Alarde (comprobaciones de habilidades y equipamiento).

    Si se detectaba fraude podía expulsarse, incluso, podía existir pena de muerte. Los fraudes eran para algún monarca "la polilla de su Hacienda"

     Otros servicios: alojamiento, subsistencia, bagajes se hacían contando con la población local, equivalía a una expropiación forzosa (pero se disculpaba al clero y la nobleza): Se encargaba un alférez, previa acuerdo con el Alcalde, organizaba el alojamiento por 3 meses y libraba 8 meses. En cuanto a la subsistencia el compromiso era portar leña, sal, vinagre, (que pagaba la compañía) y los bagajes (carros, barcos, otros) que pagaba la corona. El resto de alimentación era un suplemento (eufemismo) que siempre era de carácter privado. El fraude de "plaza supuesta" (estar alistado, cobrar, pero no ir al frente) estaba muy perseguido.

     A veces le subían el sueldo, pero se lo descontaban de los equipos (ejemplo: "Los Doce Apóstoles", los cartuchos que llevaban los tercios en bandolera

     El conferenciante nos explicó con detalle como a los largo de un periodo prolongado los sueldos de los oficiales iban incrementándose siempre por debajo de la inflación galopante (en 30 años, un 80 %, en 60 años un 400%). O sea los productos habían cuadruplicado su precio, sin embargo en 30 años el sueldo de los oficiales solo se había incrementado una vez y media y el de los soldados de base, no había subió en 60 años.
Siempre estaban los sueldos de los militares por debajo del índice de inflación. Habían perdido poder adquisitivo de forma ostensible ¡¡¡mucho poder adquisitivo!!!

     También nos aclaró el conferenciante que los "premios" [entretenimientos] (circunstancias que hacían cambiar estos ingresos) para poder compensar estas situaciones, eran algo muy improbable.

    El conferenciante habla de un complemento que tenía en su destino del Sahara, el complemento del agua (para agua envasada)

    Por último el conferenciante nos dio sus razonamientos de porqué las quiebras y banca rotas a lo largo de estos siglos no tenían su causa exclusivamente en los gastos militares, sino en la confluencia de innumerables gastos (no solamente de los ejércitos) y una caída muy importante de los ingresos.

    En el siglo XVI el 20% de los gastos eran de la Corte, el 20% para el ejercito, (no incluía infraestructuras del tipo del Camino Español para facilitar las comunicaciones con Flandes).

    En las figuras del contador, era clave la confianza, en la del veedor el control de los recursos, en la del contador que no permitiera el fraude, en la del pagador, que guardara el dinero.

    Igualmente se nos explicaron aspectos de carácter histórico que hoy no se asimilan de la misma forma. Los oficiales tenían recomendación de no casarse. Los tercios se conocían por las ropas: sacristanes iban de negro.

     Todo este sistema se desprestigió a raíz de las derrotas militares. Además hubo hechos de sublevaciones en Cataluña, Aragón y Portugal contra la "Unión de Armas" (aportar efectivos a las guerras).

     De hecho, se nos citó una frase de un noble castellano que le dijo a un representante del rey que prefería que se condenasen los herejes alemanes a…¡¡¡ tener que seguir poniendo dinero para los ejércitos que los querían combatir ¡!!

     Las conclusiones sobre el sistema de veedurías.

    El modelo de Contaduría Mayor con los Reyes Católicos es inviable. Se imita el modelo conocido de Guardas, se caracteriza por el traslado del control de la Corte al Ejercito, se basa en el alistamiento y las muestras. Los titulares son altos cargos de la Milicia, problemas financieros, fraudes, quiebra de la disciplina, derrotas militares, etc, conducen al cambio del sistema dos siglos más tarde, en 1718

Comentarista: Tertuliano Dos



REPORTAJE
 


Reportero: José Francisco Quirós Reyes

Cartel anunciador

INVITACIÓN
 


 

a la principal     al tablón